El desarrollo de la mentalidad matemática y su relación con la vivencia de la cantidad

El desarrollo de la mentalidad matemática y su relación con la vivencia de la cantidad
Por Olivia Pinedo González

La mentalidad matemática es una disposición mental que nos ayuda a entender la matemática como un lenguaje, el cual nos habla de cantidades, magnitudes, signos, números, referentes, espacios, etc., con la gran ventaja de que al captarlo nos da la posibilidad de observar lo que nos rodea de manera cuantificable.
Un ejemplo de cómo al poseer mentalidad matemática el mundo se nos hace presente de otra manera es el siguiente: en una ocasión, nos encontrábamos a punto de iniciar una reunión de trabajo cuando el director general de la empresa salió por un momento de la sala de juntas y regresó con un termómetro ambiental, lo colocó sobre la mesa y a los pocos minutos tomó nota de los grados que marcaba el termómetro, posteriormente nos comentó que tenía curiosidad de saber cuántos grados iba a aumentar la temperatura del ambiente una vez que nos encontráramos reunidas las 9 personas que conformábamos el equipo de trabajo y transcurrieran las primeras 2 horas de la reunión. Pasado el tiempo el resultado fue que la temperatura ambiental se había elevado 4 grados. Lo curioso de este hecho es que a nadie más de los ahí presentes se nos había ocurrido plantearnos esta pregunta, la cual a simple vista podría parecer ociosa, sin embargo es en estos detalles donde se pone de manifiesto una de las características que poseen las personas con mentalidad matemática: la inquietud de traducir a números y fórmulas los fenómenos que se observan en la realidad.
Pero ¿cómo y cuándo se empieza a formar la mentalidad matemática? Si la entendemos como una habilidad podemos deducir que es susceptible de ser desarrollada a cualquier edad, por lo que nunca es tarde para empezar, sin embargo en la maduración natural de los individuos comienza a desarrollarse desde muy temprana edad: basta observar a los pequeños en sus juegos en los que es común verlos introduciendo frijolitos en cuanto hoyito encuentran, metiendo y sacando cosas pequeñas en unas de mayor tamaño, introduciendo los dedos en diferentes huecos y vaciando el contenido de los platos. Todos estos juegos los están dotando de referentes en relación a la magnitud y capacidad, etapa correspondiente al primer nivel de pensamiento, el de la lógica sensible. Es decir, la mentalidad matemática es una habilidad que tiene su fundamento en la vivencia de las magnitudes y las cantidades. Por esta razón cuando nos encontramos con un alumno que no logra captar los procedimientos aritméticos por más repasos que hayamos hecho es muy probable que le falten referentes, vivir la cantidad y las magnitudes.

1 comentario en «El desarrollo de la mentalidad matemática y su relación con la vivencia de la cantidad»

  1. Como ya les dije soy pasicológa, y trabajo como catedrática de una escuela de educación superior, si como papás y profesores entendemos lo importante de los procesos mentales del aprendizaje seguramente podremos contribuir a la formación de niños y adultos matemáticamente sanos y felices.

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