Resolución de problemas

Por Ana Delia Rubio Villagrán,
miembro del consejo directivo de la Academia Lógica 

Una habilidad indispensable en la vida es la capacidad de resolver y actuar correctamente en problemas cotidianos o escolares. Son muchas las habilidades que intervienen en la resolución de  problemas hipotéticos o de la vida cotidiana: organizar la información, visualizar sus interrelaciones,  proyectar soluciones, etc.

Todas estas habilidades se pueden cultivar y practicar. Cuando a un niño o joven se le presentan situaciones a resolver, naturalmente va a desarrollar las habilidades necesarias para poderlas manejar. En cambio, si no se le da oportunidad de resolverlas por sí mismo sus habilidades quedarán disminuidas.

En una ocasión le reportaba a una mamá que los procesos de pensamiento de su hijo, quien en ese momento estaba cursando el último año de primaria, ya le permitían resolver problemas o acertijos muy complejos, pero ella me comentaba que en la vida real no era evidente, pues su hijo esperaba a que ella le resolviera todas sus dificultades. Por lo cual le pregunté ¿Cómo era un día común para el niño? Me describió: Lo primero que hacemos es que lo levanto, se va a bañar, yo le preparo su toalla, le templo el agua y le dejó listo su uniforme y ropa interior. Baja a comerse el desayuno que ya está servido en la mesa y, mientras, le preparo su cepillo de dientes con la pasta para que se los lave y  subo su mochila y lonchera al coche, no sin antes verificar que lleva todo lo que necesita. Con esta respuesta se hace evidente que su dificultad para resolver problemas, de lo cual se quejaba la mamá, era porque al estar sobreprotegido no se le daba la oportunidad de practicar el resolver cuestiones de la vida cotidiana.

Este ejemplo muestra que cuando se tienen las habilidades pero no se practican, parecieran inexistentes, por ejemplo si sabemos tocar la guitarra pero no lo practicamos y no lo mostramos a los demás, puede que se olvide o que no se enteren los demás de que poseemos dicha habilidad.

Para la resolución de problemas tenemos que acostumbrar a la mente a siempre indagar, observar, organizar la información e integrarla a nuestros esquemas previos, planear y establecer métodos, ser precisos en el lenguaje, no saltar pasos, llevar un hilo conductor de las certezas a las que llegamos, ver cada paso desde diferentes perspectivas o puntos de vista,  etc.

Los juegos o actividades que pueden ayudarnos a desarrollar las habilidades necesarias para resolver problemas son:

  • Que el niño se haga cargo de las actividades de autocuidado y colabore en funciones del hogar, como mantener limpia una zona de la casa, colaborar en la preparación de alimentos, cuidar una planta o a la mascota.
  • Adivinar lo que se compró en la tienda, haciendo preguntas que solamente se contestan con un “si” o “no”, por ejemplo: “¿Es dulce? ¿Es fruta? ¿Es verdura? ¿Es jugosa? ¿Es una hortaliza?
  • Preguntarle ¿Cómo solucionaría un problema específico? Por ejemplo ¿qué harías si llaman por teléfono a tu mamá y ella no está? Lo ideal es que genere 2 o 3 posibles soluciones.
  • Jugar a adivinar el animal en que estamos pensando contestando preguntas que sólo se pueden contestar con “Sí” o “No”.
  • Jugar a encontrar tesoros con pistas sencillas.
  • Juegos comerciales que favorecen este proceso son: Adivina Quién,  Head Banz, Clue (Quién es el culpable)  y Mente maestra (Agilidad mental).
  • Resolver problemas matemáticos de la vida cotidiana: ¿Cuánto gastaremos en esta compra?, ¿Cuánto cambio nos tienen que dar? Generar planes de ahorro para comprarse algo que quieren.

2 comentarios en «Resolución de problemas»

    • Buenas tardes Ghimel,

      Con gusto podemos atenderle, le pedimos si se puede comunicar con nosotros al teléfono 5211-3679 o al 5365-8240.

      Saludos

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